Amigos de Zuá

Voluntarios

Jose Luis Escobedo
Barcelona, España

En la Fundación Zuá siempre me he sentido acogido como en una familia. Tanto en Bogotá como en la sede rural, el voluntariado presencial ha sido siempre una experiencia enriquecedora, en que uno puede ver que su labor tiene sentido, que lo que está haciendo resulta de verdad útil. Bogotá es una de esas ciudades que nunca duermen, con mil cosas para hacer. Cerca o lejos de la capital, hay muchos lugares que visitar y un entorno natural muy rico.


Annie Mündlein
Würzburg, Alemania

Mi experiencia con Zuá ha sido muy intensa e impresionante. Conocí a mucha gente que esta luchando por sus proyectos de vida. Me parece excelente el trabajo de la fundación porque le da esperanza y animo a la gente de los barrios pobres para que luche por sus sueños. La fundación les ofrece la oportunidad de estudiar en las universidades. Las familias y los niños siempre están muy agradecidos con la ayuda de los voluntarios, les interesa mucho saber más de nosotros, de nuestra cultura y de nuestro  país.


Jens Martin Sonne
Denmark

El tiempo que estuve en la fundación me ha aprendido muchas cosas. Cosas simples como  hacer arepuelas y cosas grandes como encontrar un camino para la vida. La fe y la motivación que la gente en la fundación pone en su trabajo y sus estudios me ha impresionado bastante y es algo que siempre quiero recordar. La amistad y la comunidad para mi son los valores más importantes de la fundación porque solo nadie alcanza mucho. El contraste de venir de un país bien desarrollado como Dinamarca a Colombia puede ser grande pero para mi no hay duda que mucha gente de mi país puede aprender bastante de los valores y las  experiencias de la fundación Zuá. Las vías que guían la fundación no solamente sirven para ellos que están incluidos pero también como inspiración para todos ellos que quieren subir desde una posición menos favorecida.