Desde sus inicios Zuá y la comunidad beneficiaria han tenido la fortuna de contar con un buen número de voluntarios colombianos y extranjeros que a su paso por las sedes de la Fundación han dejado una profunda huella.
Su valioso aporte de tiempo, trabajado, afecto, amor y compromiso han calado de muchas maneras en los corazones de los niños y familias de Palmitas y Senderos.

  • Max Jonas Schröder- Alemania

    Max Jonas Schröder- Alemania

    Mi nombre es Max-Jonas Schröder soy Aleman y cumpli 25 años durante mi tiempo como voluntario a la Fundacion ZUÁ.

    Los tres meses en Bogotá en los que trabaje para la Fundación fueron una gran experiencia en mi vida y no la voy a olvidar nunca y cuando mire hacia atrás recordare feliz de nuevo esta experiencia.

    Desde mi primer día me sentí muy bienvenido por los niños y los profesores. Los profesores, quienes la mayoría han comenzado como niños en la Fundación son muy amables y útiles. Ellos me han ayudando con todos mis problemas y preguntas ademas ellos hacen un trabajo increíble. Sin excepción son todos buenas personas.

    Los niños tienen mucha motivación para aprender y yo disfrute el tiempo con ellos mucho y voy a extrañar todo de ellos.

    El otro lugar de la Fundación esta ubicado en Sasaima donde yo fui por un fin de semana. El lugar tiene una naturaleza hermosa dentro de la selva con diferentes plantas, frutas, verduras y buenos niños también.

    Totalmente disfrute todos los momentos en el que ayude a la Fundación, muchas gracias por la oportunidad de ser una parte de ese maravilloso proyecto. Muchas gracias niños por su paciencia con mi mal español yo voy a extrañarlos y muchas gracias Profesores por el buen ambiente.

  • Zitong Zheng - China

    Zitong Zheng - China

    Mi nombre es Zitong Zheng, algunos me llaman Jo Jo. Soy de china, estudiante en Australia.

    Mi experiencia en Colombia fue asombrosa, como una chica de 21 años que no sabe nada de español en absoluto, estaba asustada al comienzo.

    Mi trabajo fue asignado con la fundación Zua, donde conocí gente agradable y amable. Los niños fueron acogedores todo el tiempo, cada vez que yo iba a trabajar ellos nunca dudaban en darme besos y abrazos. Los tutores de la Fundación fueron muy serviciales, ellos me enseñaron mucho de la cultura y el idioma. Ellos fueron como otra familia para mi lejos de la mía.

    Yo compartí mis conocimientos de la cultura china como de la australiana, esperanzada que esto pueda hacer diferente la Fundación. La cosa más impresionante que yo hice fue la presentación de baile, enseñar un baile que durara 20 minutos no fue fácil, pero yo hice eso por los niños a cambio de la amabilidad de la Fundación. Esto fue divertido!

    Yo realmente espero poder regresar a Colombia a visitar a esas personas que me ayudaron, me mostraron diferentes visiones del mundo y me dieron una fabulosa experiencia que yo nunca había pensado encontrar. Gracias a la Fundación Zuá. Realmente aprecio mucho la oportunidad y el tiempo compartido. Espero que la Fundación tenga progreso en el futuro.

  • Gabriela Ramírez - México

    Gabriela Ramírez - México

    Para mí, el haber trabajado durante el verano en la Fundación Zuá me dejó una gran satisfacción y, por supuesto, ganas de volver. Los tutores; jóvenes tan entregados que a su corta edad tienen claros los objetivos que persiguen, se esmeran en el trabajo y son un ejemplo a seguir para los niños. El descubrir esta explosión de pasión por servir, un espacio en donde los niños pueden tener acceso a una realidad diferente, una realidad que los llene de curiosidad y ganas de comerse al mundo. En este lugar existe una determinación implacable que mantiene a todos los que están en esta misión a flote, unas ganas de salir adelante que se contagian, sonrisas y abrazos, cariño en cada niño que tienes la fortuna de conocer.

    Mis días en la fundación lograron convencerme de que en cada niño se vislumbra una esperanza, una posibilidad de cambio, de nuevos líderes. Educar niños, me parece, es una de las tareas más difíciles e importantes que existen en la actualidad, ya que se trata de formar seres humanos con valores y responsabilidad social. “Generadores de futuro” eso es lo que son. Yo agradezco enormemente la oportunidad que tuve de conocerlos, de dejarme entrar en su mundo y poder compartirles el mío. Agradezco cada lección que aprendí de los niños y cada horizonte que abrí ante sus ojos, cada sonrisa que me provocaron y cada pizca de curiosidad que yo pude haberles dejado, agradezco el cariño que recibí de todos; niños, tutores, cocineras y les mando todo el mío desde mi país.

  • Keyla Darlis Rivera González - Puerto Rico

    Keyla  Darlis Rivera González - Puerto Rico

    Mi experiencia en la Fundación Zuá fue sumamente grata y enriquecedora. Jamás pensé que fuera a recibir tanto amor y cariño de parte de los niños y de los profesores... ¡Me sentí como en casa!

    Quiero agradecerles la oportunidad que me dieron de haber aportado mi granito de arena en la educación de los chicos. No hay duda de que el mundo necesita más fundaciones como esta para poder ser un mundo mejor porque... una sociedad educada puede hacer grandes cosas por su país y por su entorno.

    Las 6 semanas que compartí en la fundación cambiaron mi vida por completo, pude ver una realidad diferente a la que estoy acostumbrada y me di cuenta que las cosas materiales son banales e incapaces de proveer tanta felicidad como lo es el poder compartir con personas tan maravillosas como los integrantes de la Fundación Zuá.

    Una vez más, les doy las gracias por haberse portado tan bien conmigo y por haberse convertido en una familia para mí. ¡Espero regresar muy pronto a visitarlos!

  • Kevin José Méndez Santiago - Puerto Rico

    Kevin José Méndez Santiago - Puerto Rico

    Para comenzar me gustaría agradecer a todos aquellos que hicieron de mí estadía una excelente experiencia en Colombia, a la Fundación Zúa y sus pertenecientes por haberme permitido ser parte de ellos en un tiempo relativamente corto. A todos ellos mis sinceros respetos y cordial admiración, su dedicación me hizo cambiar la perspectiva sobre muchas cosas y el poder lograr ser un mejor humano en esta sociedad.

    En cuanto a la labor correspondiente en este proyecto puedo decir que me ha ayudado a percibir una realidad distinta en la cual expone que todo lo que te propongas en esta vida se puede lograr con esfuerzo y dedicación. Trabajar con niños es una de las labores más gratificantes de las que te podrás encontrar alrededor del mundo. Esto se debe a que los niños son la esperanza de un futuro no muy lejano el cual uno como forjador de líderes encamina a ser unos excelentes seres humanos y próximos líderes a emprender a otros por igual. También hay que considerar y tener en perspectiva a todos aquellos colaboradores quienes le dedican la vida a esta fundación para poder así dejar un legado en aquellos quienes necesitan de un empujón para poder salir adelante de una manera muy exitosa y sin limitación alguna. Qué pena el no poder recordar quien alguna vez me dedico estas palabras pero aquí voy; ¨Las limitaciones solo existen en la mente de los seres humanos, porque ya una vez superadas éstas podrías llegar hasta el fin del mundo¨.

    A la verdad me llevo mucho de Colombia y la Fundación Zúa como entidad forjadora de nuevos líderes en un futuro, sería un placer el que en el transcurso de esta vida ya no los tenga que reconocer como tutores sino como colegas o amigos donde hayan emprendido sus sueños con toda la fuerza adquirida y que a su vez puedan ayudar a otros a lograr los suyos por igual. Gracias muchachos por hacerme parte de este precioso legado.

  • Sonia Rocío Díaz Rodríguez.

    Sonia Rocío Díaz Rodríguez.

    La fundación Zuá, tiene características diferenciadoras, entre las que se encuentra; la inclusión, la educación, la espiritualidad, la cooperación, la familiaridad. Estos y otros aspectos hicieron que ingresara a la fundación, a realizar actividades desde el departamento psicológico; en las áreas de psicopedagogía, psicosocial y orientación psicológica; esta experiencia de aprendizaje constante, me enseño que “El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro, para que sea quien es”. Jorge Bucay

    La lucha constante de brindar lo mejor de nosotros, se refleja en nuestros niños y niñas de la fundación Zuá, con su esperanza de mejorar continuamente la sociedad que habitamos, a pesar de las adversidadades, la educación, la dedicación, el respeto y la inclusión son su mejor herramienta , para convertir sus sueños en realidad. “La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo” Nelson Mandela.

    El sentido de la educación es brindar una formación a las mujeres y los hombres, para vivir en sociedad, desde un rol de servicio y beneficio a otros, este proceso debe realizarse desde la infancia, para que nuestros niños y niñas aprendan a compartir e incluir a los demás en sus actividades rutinarias, de tal manera que el individualismo no sea el protagonista de la sociedad. Este es el trabajo base, de nuestro equipo interdisciplinar de la Fundación Zuá, llena de orgullo pertenezco a esta familia, que con ayuda de Dios y La Virgen, seguirá siendo Generadora de futuro.

  • Verónica Teigeiro - México

    Verónica Teigeiro - México

    Se los dije una vez “no existen muchas fundaciones como Zuá en América Latina”. Aunque pareciera que en esta región el que la sociedad civil se interese por la educación es imposible de lograr, Fundación Zuá demuestra que aquí sí hay gente capaz de organizarse para contribuir a la mejora educativa de los niños y jóvenes, y sirve de ejemplo para aquellos que ya están hartos de los errores del gobierno pero tal vez no creen que ellos puedan hacer el cambio.

    Mi estancia en la Fundación ha sido una experiencia realmente enriquecedora; me inspiran mucho cada una de las personas que colaboran aquí, gente que igual y podría estar haciendo algo distinto y se entrega cada día a una causa que respalda con gran pasión. He aprendido cómo una simple palabra o frase puede cambiar radicalmente el comportamiento de un niño, y, por lo tanto, el aterrador poder que se tiene sobre ellos en muchas ocasiones y que lamentablemente no todas las personas notan, usándolo para mal; pareciera que si nos tomáramos más tiempo para dejarle claro a un niño que puede lograr todo lo que se proponga, tendría el ingrediente principal para él mismo creerlo durante el resto de su vida.

    Tuve el placer de conocer las dos sedes de la Fundación y me parecen ambos sistemas novedosos para poder ofrecerle a los chicos mejores oportunidades para un futuro mejor. Sueño con el día en que la labor de la Fundación deje de ser extraordinaria, porque quiere decir que suficientes personas en la sociedad civil estarán tomando en sus manos los asuntos que más importancia tienen para ellos. Por lo mientras, me alegra saber que la Fundación está ahí para inspirar a que ese sueño pase, demostrando a las personas que el cambio es posible

  • Daniela Caicedo - Inglaterra

    Daniela Caicedo - Inglaterra

    Mi estadía en la Fundación Zúa en Sasaima fue una experiencia inolvidable y reveladora al escuchar las historias que contaron sobre la vida de los niños que asisten a la fundación, lo cual conmovió mi corazón. La fundación me pareció un sitio muy especial que ha marcado una gran diferencia, cambiando la vida de tanta gente. La dedicación, tiempo, pasión y más que todo el amor que cada uno tiene por la fundación me pareció increíble y muy admirable. En Patio Bonito asistí a una clase de música en donde aprenden a tocar guitarra y a cantar. Los estudiantes estaban entusiasmados y con muchos deseos de aprender. Durante mi visita en la finca de Sasaima, tuve la oportunidad de coger cacao, poner tierra dentro de bolsas plásticas para la siembra de café y además ayude a cocinar para todos los del grupo. Fue muy divertido cocinar con algunos universitarios y preuniversitarios especialmente porque puede conocerlos mejor. Algo muy especial que siempre llevare en mí corazón fue el momento durante las oraciones, en el que recordaron a una niña de la fundación que había fallecido. Tomamos unos momentos para reflexionar sobre nuestras vidas y fue muy bello ver en ese momento el verdadero amor que se tienen entre sí, han creado una familia muy especial. Me queda muy difícil expresar la gratitud que siento por haberme podido quedar en Sasaima y compartir con todos. Gracias por haberme recibido con los brazos abiertos, realmente fue una experiencia muy edificante. El trabajo que hace la Fundación Zúa ha cambiado la vida y el camino de muchas personas que han pasado por ahí, fue muy impactante ver la diferencia que hace la educación.

  • Alexa Maennl - Alemania

    Alexa Maennl - Alemania

    La Fundación Zuá, para mi es una institución indescriptible y especial. La gente es la más amable y cariñosa que conocí en mí vida y cada uno de la familia Zuá tiene un lugar en mi corazón por siempre. En el tiempo que pase en la Fundación aprendí tantas cosas, especialmente verdadera humanidad. Todos los días las personas viven el dicho "todos para uno y uno para todos", los niños, los adolescentes, los pre-universitarios y los universitarios. Siempre cuando me sentía mal o necesitaba alguien para hablar, alguien tenía tiempo para mí, pero también allí todos los días podía reír, bromear y pasar el tiempo muy rico con todos. Con mucho ánimo los grandes dan ejemplos a los niños y luchan por sus sueños lo que me parece admirable.

  • Bruna Gomide de Oliveira - Brazil

    Bruna Gomide de Oliveira - Brazil

    La "Fundación Zuá" es una de las fundaciones más impactantes y bellas de conocer ... No mucho tiempo después, yo estaba absolutamente enamorada de todas las personas que lo componen. Fue una experiencia increíble. Aprendí muchas cosas sobre Colombia, hacer grandes amigos, ayudar a los niños a superar sus dificultades y también enseñan sobre Brasil. No hay uno día si quieres que no lo recuerdo con cariño y nostalgia de la Fundación y todas las personas. Fue la experiencia más rica y más impactante en mi vida. Estoy eternamente agradecida.

  • Annie Mündlein - Würzburg, Alemania

    Annie Mündlein - Würzburg, Alemania

    Mi experiencia con Zuá ha sido muy intensa e impresionante. Conocí a mucha gente que esta luchando por sus proyectos de vida. Me parece excelente el trabajo de la fundación porque le da esperanza y animo a la gente de los barrios pobres para que luche por sus sueños. La fundación les ofrece la oportunidad de estudiar en las universidades. Las familias y los niños siempre están muy agradecidos con la ayuda de los voluntarios, les interesa mucho saber más de nosotros, de nuestra cultura y de nuestro país.

  • Jose Luis Escobedo - Barcelona, España

    Jose Luis Escobedo - Barcelona, España

    En la Fundación Zuá siempre me he sentido acogido como en una familia. Tanto en Bogotá como en la sede rural, el voluntariado presencial ha sido siempre una experiencia enriquecedora, en que uno puede ver que su labor tiene sentido, que lo que está haciendo resulta de verdad útil. Bogotá es una de esas ciudades que nunca duermen, con mil cosas para hacer. Cerca o lejos de la capital, hay muchos lugares que visitar y un entorno natural muy rico.

  • Jens Martin Sonne - Denmark

    Jens Martin Sonne - Denmark

    El tiempo que estuve en la fundación me ha aprendido muchas cosas. Cosas simples como hacer arepuelas y cosas grandes como encontrar un camino para la vida. La fe y la motivación que la gente en la fundación pone en su trabajo y sus estudios me ha impresionado bastante y es algo que siempre quiero recordar. La amistad y la comunidad para mi son los valores más importantes de la fundación porque solo nadie alcanza mucho. El contraste de venir de un país bien desarrollado como Dinamarca a Colombia puede ser grande pero para mi no hay duda que mucha gente de mi país puede aprender bastante de los valores y las experiencias de la fundación Zuá. Las vías que guían la fundación no solamente sirven para ellos que están incluidos pero también como inspiración para todos los que quieren subir desde una posición menos favorecida.

  • Kurt - USA

    Tres miembros de la Iglesia Congregacional de Homero en el estado de Nueva York pasó un poco más de una semana en Colombia el pasado verano con los estudiantes y profesores de la Fundación ZUA. Dos jóvenes, Richard Schmidt y Tyler Masterson y su acompañante, Kurt Schmidt, pasaron dos días en el centro de Patio Bonito donde se pudieron ver obras de teatro, aprendió a bailar, comió, y experiencias compartidas con los estudiantes y los tutores. A la mañana siguiente Moisés Pedraza tomó los tutores y los americanos a Sasaima, donde el grupo trabajó en los campos de café y continuó el trabajo sobre las bases de un nuevo centro de conferencias en la propiedad. Cuando no estaban trabajando, los jóvenes comparten costumbres, comidas y tradiciones y canciones, así como jugar al fútbol (futbol) y varios juegos de cartas entre sí. Las comidas fueron compartidos en una mesa común y sirven para promover la sensación de familia entre todos en la casa. Las relaciones se construyen rápidamente entre los jóvenes y una mejor comprensión de algunas diferencias internacionales, pero lo más importante se establecieron similitudes que va a durar toda la vida. La belleza del paisaje, la gente maravillosa y la fascinante cultura de Colombia dejó una impresión en los tres estadounidenses que van a llevar en sus corazones para siempre. La importancia de la labor que se realiza tanto en Patio Bonito y Sasaima será compartida con muchos grupos en los Estados Unidos en un esfuerzo para obtener más asistencia. Fue una despedida triste y llorosa cuando los jóvenes se separaron en la estación de autobuses en Facatativa y luego otra vez cuando los estadounidenses dejaron sus anfitriones en Bogotá. Los tres hombres estarán por siempre agradecidos a Moises, Mary Luz, su familia y toda la gente en Patio Bonito que compartieron su tiempo con ellos y les dio suficientes recuerdos para toda la vida. Con suerte, algunos de los profesores llegarán a los Estados Unidos para visitar a fin de que los estadounidenses pueden corresponder a la buena voluntad mostrada para ellos.

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